viernes, 27 de diciembre de 2024

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2017

 

Después de muchos años se decidió a alquilar, nuevamente una quinta. En Don Torcuato esta vez, lo más cerca que consiguió. Camila extendió su visita de fin de año porque le van a entregar un premio, y están compartiendo la primera quincena de enero. Ella se ofreció a quedarse con Luján y con Mateo para que Sebastián y Belén se pudieran ir unos días solos a la costa, ya que Bautista está de campamento con unos amigos. Fernanda, para aprovechar a su hermana, se instaló también con los chicos, Manuel trabajando en Buenos Aires. Candela no quiso ser menos y aterrizó con Uma, niña que le deja cada vez que el trabajo o sus ganas la reclaman desde la capital. Zoe prometió que vendría algún fin de semana. Con tanto pendejo dando vueltas me agarra un ataque. La casa es grande pero igual todo es un tendal. Necesitará tomarse vacaciones para descansar de las vacaciones. Porque con las dos chiquitas, sobre todo, no puede despegar un ojo. Por suerte la pileta tiene protección. Por suerte, no. Fue la insoslayable condición que puso para alquilar. Luján, tres añitos, ya camina con soltura y está comenzando a hablar. Es enternecedor ver como Uma, que solo le lleva meses, se ha convertido en intérprete de su prima. Uma sí que es un petardo. Tan caprichosa como seductora. Linda a rabiar. Nos agarró grandes se excusa Candela. Porque ambos padres le dejan hacer cualquier cosa. A Maxi se le metió en el bolsillo. La amo, pero no la aguanto es la frase habitual de Zoe. Hace rato que Zoe se fue a vivir sola. Se instaló en la casita al fondo de Triple C. Tuvieron que alquilar un local exclusivo para las ventas al interior, por suerte también sobre Córdoba. Mi “emporio”, suele decir y se ríe de sí misma, no tiene más de seis cuadras a la redonda. El taller, Uniformes Córdoba, Triple C y ahora el nuevo local. Ella cedió la Daewo a la empresa y en el 2015 se compró un Clio, su primer cero kilómetros. Zoe no quiso saber nada de sumarse al “emporio” y se las arregla trabajando como camarera. A veces ella la ayuda a llegar a fin de mes. Este año, con viento a favor, se recibirá. Artes dramáticas en la UNA84 . De qué vivirá esa chica. Quizá más adelante aceptará unirse al negocio familiar. Hace falta sangre fresca. Ella está muy cansada y Candela, sobrepasada. Suele estar con tos. Quedó sensible desde lo de Cromañón. Amor y preocupación, ineludiblemente unidos. Abuela, ¿podemos ir a la pileta? pregunta Uma, que se acerca con Luján de la mano. Ella se levanta de la reposera y va en busca de Camila. Fuera de toda posibilidad que ella se haga cargo de las dos. Les pone los bracitos. Por las dudas también le avisa a Fernanda que está leyendo en la galería y que con pocas ganas se levanta. Las miro desde afuera dice. Zoe tenía tres años. La edad de Luján. Un escalofrío le recorre el cuerpo. Tiene miedo. Últimamente todo le da miedo.


Fernanda acostando a los niños, Camila y ella toman un café en la galería vidriada. Solo me dieron dos entradas informa su hija porque entre yanquis y argentinos somos un montón; al fin nos conoceremos después de trabajar juntos tanto tiempo a la distancia. Ella da por sentado que una entrada le corresponderá, ¿a qué hermano le tocará la otra? Problema en puerta. ¿A quién vas a invitar? pregunta. A vos, claro responde Camila. Se la ve inquieta, ella la conoce bien. ¿Y a quién más? A mi papá. Entonces yo no voy dice sin darse un segundo para reflexionar. ¡Ahora sí que me hiciste enojar! exclama Camila con rabia no te entiendo, debieras estar contenta de que haya recuperado a mi padre, de que haya recuperado mi identidad, ¿qué?, ¿estás celosa?, quédate tranquila, a vos siempre te voy a querer más. Ella se siente tan ridícula. Sí, está enojada. El señor no quiso hacerse cargo de la niña y viene a recoger los frutos de la adulta exitosa. Furiosa está. ¿Celosa? Quizá. Camila eligió a su padre por encima de sus hermanos. Hacé lo que quieras dice Camila, se levanta y sale al parque. Ella, a través del ventanal, la observa caminar descalza sobre el césped. Sabe que debiera incorporarse e ir a pedirle disculpas. Pero no puede. No puede.

 

84 UNA: Universidad Nacional de las Artes


4 comentarios:

  1. Me impactó la frase " amor y preocupación, ineludiblemente unidos". Me pasa

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  2. Tantas preocupaciones... Y con el tema de Camila, creo que tiene razón. Mi opinión 😁

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