miércoles, 8 de enero de 2025

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Pasa por Triple C. Un vecino que se queja de filtraciones. Es el baño de Zoe, habrá que hacerlo reparar. Obvio que ella tendrá que ocuparse de los gastos. No solo de los gastos: de buscar el plomero, comprar los cerámicos, etc., etc. Es mi destino, piensa como suele pensar. Piedra y camino
88. Pero la culpa es de ella. Elena solía decirle les ponés la red a todos antes de que se caigan. Todos la alaban. Hasta Leonardo. A esta altura del camino ya es difícil prescindir de los elogios. Cabecea. Pero las alabanzas de Leonardo la irritaron. ¿Se creé que con zalamerías logrará hacerse perdonar? ¡La mujer que más amó en la vida! ¡Hay que ser caradura! Si a la mujer que más amó en la vida la abandonó preñada, ¿qué queda para las demás? ¿Habrá habido otras después de que se separó? Seguramente, era joven aún. Ahora es viejo, piensa, se mantiene bien, pero es viejo, debe tener como setenta y cinco. Sin embargo, sigue haciéndose el seductor. Genio y figura hasta la sepultura diría su madre. Cuánto hace que no piensa en su madre. Ella es más vieja de lo que nunca llegó a ser su madre. Saca cuentas. Cuando murió era más joven que Candela. Un escalofrío le recorre la columna. ¿Por qué pensó en Candela? Quizá porque estaba embarazada de ella cuando los descubrió tirados en el piso. La muerte. No quiere pensar en la muerte. Recién está reponiéndose de la de Elena. A veces piensa que son tantos sus amores que el riesgo la ronda permanentemente. Con el correr de lo años se ha puesto más aprensiva. Teme. Suena el teléfono de noche y se alarma. La escucha toser a Candela y se alarma. Se alarma por el corazoncito de Luján, por la hipertensión de Sebastián, por el Birads 3 de Fernanda, aunque la ginecóloga lo desestime, por las bronquitis a repetición de Simón. Y así y así. Cuando por las noches la surcan los pensamientos negros se levanta y se prepara un té. Suele pescarla despierta el amanecer.   De paso habría que hacer ver la canilla del bañito dice Lucy hace rato que pierde. Ella ya se cansó de cambiar cueritos por eso dice le encargaré a Braulio que la revise. Tendría que ir al clínico. A lo mejor está precisando algo que la ayude a dormir. Pero ella odia los remedios. Gloria le dijo que está tomando Melatol, que es natural. Sí, le preguntará al farmacéutico. Hola, abuela dice Zoe dándole un beso ¿qué hacés por acá?, seguro que viniste a invitar a cenar a tu nieta favorita. Ella cabecea. Dale, chanta, vamos a comer una pizza, yo también tengo hambre. Porque sí, descubre que tiene hambre. Hoy, con el tema de Leonardo, se olvidó de almorzar. Dejo la mochila y vengo, abuela, ¡no te me vayas!

Cuando llega a su casa encuentra mail de Camila. Le contesta unas pocas líneas. No tiene ganas de contarle del café con Leonardo. Está cansada. Cuando, luego de ducharse, da vueltas en la cama piensa que hizo mal. Seguramente él le irá con el cuento y la dejará en evidencia. Se levanta y enciende la computadora. Me encontré con tu padre informa.

¿Cuál fue la última vez que le hicieron análisis de sangre? le pregunta el médico. Vaya Dios a saberlo. Hace mucho informa. El hombre le indica un estudio completo, radiografía de tórax, ecografía abdominal. Hay que arrancar de cero dictamina. Ella pide los turnos para los exámenes. En el hospital todo es lentísimo. Igual no tiene ninguna urgencia. Toda su familia tiene servicio de salud, pero ella sigue atendiéndose en el Rivadavia. Bah, es un decir, cuando va. Sebastián averiguó para que se afiliara a alguna prepaga pero ahora, con su edad, no la toman. Con su edad. Va a cumplir sesenta y cuatro años. ¿Ya es descartable? Le da vuelta y media a los jóvenes en energía y actividad. Además, ella no está para sanatorios sofisticados. Cuando lo operaron a Mateo de apendicitis a ella le pareció chocante la habitación de la Clínica Suizo. Dos ambientes, una comida digna de un hotel cinco estrellas. Ella no se olvida de sus orígenes. Aunque la mona se vista de seda… diría su madre. ¡Otra vez recordándola! Vuelve a su casa con un montón de turnos y de indicaciones. Si no fuera porque Fernanda la va a retar tiraría todo a la basura. Ella se siente bien. Ella está bien. A pesar de sus casi sesenta y cuatro años. When I'm sixty-four 89.
   
88 “Piedra y camino”, canción de Atahualpa Yupanki.
89   “When I'm sixty-four”, canción de The Beatles.

4 comentarios:

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    Le dijeron a las nueve. Sin embargo, cuando llegan, nueve menos diez, fue fácil estacionar, ya están todos. Muchos más de los que ella c...