viernes, 3 de enero de 2025

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El auto, lleno hasta el techo, está volviendo a la capital. Fin de vacaciones. En el asiento de atrás Ema y Simón, estos últimos días solos con ella. Abu, ¿nos podemos quedar a dormir en tu casa? pregunta el nene. No, mami los está esperando contesta y piensa que ha tenido sobredosis de nietos. Deja los chicos con sus padres y rechaza el ofrecimiento de cenar con ellos. Está deseando estar sola. Leonardo le escribió un par de veces, pero ella postergó el encuentro. Encuentro que solo enfrentará porque se lo prometió a Camila antes de que se fuera. Quiero que si, por alguna razón relacionada conmigo, tienen que volver a verse, eso ya no genere conflictos. Ella no le preguntó si también su padre había ofrecido resistencia al encuentro. No lo cree, dada la invitación posterior, aunque a lo mejor él también está obedeciendo órdenes. Está entrando a su casa cuando suena su celular. Inquieta, atiende. Hola, ma dice Sebastián aquí alguien quiere hablar con vos. Ella espera la voz de Mateo, pero la sorprende la vocecita de Luján ela, ela. Su hijo recupera el teléfono. Desde la mañana agarra los bracitos, me los trae y dice “ela”; ponete orgullosa agrega primer nombre después de mamá y papá; Bautista está ofendido. Claro que está orgullosa, la va a extrañar a la chiquilina. Decile que pronto la voy a visitar. Porque habla poquito, pero entiende todo. Corta. Comienza a guardar en la heladera los restos de comida cuando suena nuevamente su celular. Va a atender con una sonrisa. Ela. Buenas noches dice Leonardo ¿ya en capital?


No piensa repetir los preparativos del día del premio. Se calza un jean, una musculosa, una camisa escocesa y zapatillas. Sin embargo, está saliendo cuando regresa y opta por unos tacos altos. Quedaron en encontrarse en el Havanna de Scalabrini y Córdoba. Pasará primero por Triple C, todavía no fue desde que volvió de vacaciones. Candela le dijo que todo estaba en orden. Pero el ojo del amo… Lucy le ofrece un café que ella rechaza para gran sorpresa de su empleada. Por suerte Zoe no está. No tiene ganas de dar explicaciones. Seis menos cuarto sale. Camina las pocas cuadras con lentitud. No quiere llegar agitada. Es una tarde preciosa. Sopla una brisa agradable. Cuando llega él ya está. Se incorpora en cuanto la ve y la besa en la mejilla. Viniste dice. Obvio, si no te habría avisado contesta ella, seca. ¿Café? propone él. Ella asiente con la cabeza. ¿Seguís sin cortarlo? pregunta. A ella le da fastidio, ¿qué se hace el que recuerda sus hábitos? Acá estamos dice Leonardo cuando el mozo deja las tazas y se retira. Ella calla. Te quiero pedir perdón dice él. ¿Perdón? pregunta, pero sí, claro que tiene que pedirle perdón. Me porté como un cobarde y te dejé en banda con cuatro criaturas. Tres no te correspondían lo desestima ella además dos ya eran adolescentes. Peor que peor. Ella hace un gesto despectivo. Te admiro dice él Camila me contó todo lo que lograste; sos su ídola; quiero agradecerte el enorme trabajo que hiciste con esta chica, es un sol; con todos tus hijos, los sacaste a los cuatro adelante a punta de esfuerzo y dedicación; yo tuve uno solo, no quiero ni imaginarme ese trabajo multiplicado por cuatro estando sola, además. No siempre estuve sola comenta ella porque le da rabia que él la ponga solo en el rol de la madre abnegada. Él le cuenta que está contento porque Camila logró relacionarse con su hermano. Con su medio hermano lo rectifica ella. Tan medio hermano como los otros tres comenta él. Es cierto, tiene que reconocer sorprendida de que nunca los calificó así. Cómo puede este hombre poner en la misma categoría un muchacho al que conoció a los dieciocho años con los tres pilares que poblaron la vida de Camila desde que nació. Está indignada. Este encuentro no tiene razón de ser. ¿Para qué querías que nos encontráramos? pregunta ella con dureza. Él parece un perro apaleado, a ella le da un poco de lástima, quizá se excedió. Ya te dije, quería pedirte perdón. Tan mal no me las arreglé dice ella no resultaste imprescindible. No, es obvio que no. De pronto le surge la curiosidad por eso comenta me llama la atención que ni bien Camila se comunicó con vos estuviste dispuesto a “reconocerla”, ¿cómo calza eso con tu indiferencia de dieciocho años? Él la mira arqueando las cejas. Sabés que los primeros tiempos consideré que no podía contárselo a mi mujer, cursando un embarazo de riesgo y luego con un bebé que tuvo muchos problemas de salud; me trasladé al interior; el tiempo fue pasando, pero nunca me olvidé de vos y me plantee una y mil veces qué habría sido de nuestro hijo; cuando Andrés ya estaba recuperado decidí separarme; mi relación con  Sonia murió el día que te conocí ella hace un gesto despectivo no te pido que me creas, pero fuiste la mujer que más amé en mi vida; cuando me divorcié decidí viajar a Buenos Aires para hablar con vos, pero justo en ese momento recibí una carta tuya donde me decías que recién a los dieciocho años le informarías a nuestra hija de mi existencia; pensé que era mejor así para todos, quizá mi aparición solo te provocaría más complicaciones; fue una enorme emoción cuando recibí noticias de Camila y poder haber construido un vínculo con ella un regalo que no me merezco pero que trato de aprovechar; Camila fue muy generosa conmigo, no termino de entender por qué. Ella se queda en silencio. Absurdo plantearse qué habría pasado si Leonardo hubiera reaparecido a los cinco años de la nena. Yo era joven todavía, piensa, y él también. Su celular suena. Hola, Lucy contesta. Instantes después explica problemas laborales, me tengo que ir y se dispone a abrir su cartera. Por favor dice él frenándole el brazo. Ella se incorpora y le da un beso. Él también se para. ¿Te puedo llamar otro día? pregunta, muy serio. Ella se encoge de hombros y sale. Con el pulso acelerado sale.



11 comentarios:

  1. Algo va a pasar, a pesar del aparente desprecio. Espero...

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  2. Uh!!, cuánta intriga, cuánta emisión contenida t también cuánta bronca, pero las cosas se dieron así y vaya a saber que sorpresas le esperan a Claudia a la vuelta de la esquina, me encantó!!

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  3. Soy Inés larrosa, vaya a saber que está pasando dentro de Claudia, más que bueno que se reencontraron!!!

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    1. Siempre hay que anudar los lazos sueltos... si no quedan en la fantasía

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  4. Me pregunto qué pasará cuando la vuelva a llamar, que intuyo será pronto... Podrá sortear la distancia de los años después de su confesión? Hummm

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  5. Para Leonardo, todas excusas. Si era el amor de su vida, hubiera sobrepasado las barreras. Un cobarde...

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  6. UH YO NO QUIRO QUe PASE NADA CON EL...

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