lunes, 30 de septiembre de 2024

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Está limpiando las piedritas de Mobi. Camila se ocupa de darle de comer, pero de esto, no. Me da asco dice. Cuando volvieron de la quinta el gatito lloraba mucho, sin embargo, finalmente se acostumbró. Es amoroso. Aunque ella se prometió no encariñarse, de a poco la va ganando. A veces se confunde y le dice Dedal. Suena su celular. Mamá, Belén se siente muy mal estamos yendo para el Otamendi, ¿te puedo llevar al nene después? Por supuesto, pero ¿la vas a dejar sola? No, la madre está yendo para allá. Ella mira el reloj: casi las ocho, habrá que darle de cenar. Abre la heladera. Media hora después suena el portero eléctrico. Ella sale. ¿Qué pasó? pregunta. Estábamos paseando y de repente le agarró una puntada en el abdomen que la hizo arrodillarse en el piso. ¿Tiene apéndice? averigua ella recordando un cuadro similar con su madre. Sí, yo también pienso que puede ser eso; me voy, ma, la dejé en la guardia, por suerte los padres ya estaban. Manteneme al tanto por favor. Sebastián le tiende al nene que llora aferrándose a su padre. Está muy asustado, Belén gritaba dice su hijo tratando de justificarlo. Ella piensa que su nieto llora porque nunca se lo dejaron, pero solo dice no te preocupes, andá, ya se le va a pasar. Sebastián se mete en el auto y ella abraza al nene y entra. En cuanto abre la puerta aparece Mobi maullando. ¡Miau! exclama Bautista intentando liberarse del abrazo. Ella lo deja en el suelo. Instante después nene y gato juegan. Aparece Camila. ¿Qué hace Bauti acá? Ella le hace una seña. La chica se aproxima. En un susurro ella le informa Belén está mal, Sebi la llevó al Otamendi. ¿Se va a quedar a dormir? pregunta la chica. Ella se encoge de hombros. Por el momento voy a cocinar algo, ¿lo mirás? Claro dice Cami y se sienta en el piso junto al diminuto dúo. Media hora después Bautista juega con su puré sentado en la silla alta rescatada del cuartito de la terraza. De parabienes con Camila. Mientras el nene intenta manejar la cuchara ella le embucha el pollo desmenuzado. Mobi maúlla y el chiquito lo festeja con carcajadas. Lo que ella temía sucede. En cuanto menciona que hay que ir a dormir, siendo ya casi las once, el nene comienza a llorar. ¡Mamá!, ¡mamá! Ella le explica que fue a ver a un doctor para que la cure porque le dolía la panza. ¡Paza! dice el nene tocándose el abdomen y disminuyendo el volumen de su llanto. Ella aprovecha para llamarlo a Sebastián que no dio señales de vida. Es apendicitis, ma, entró a quirófano a las diez menos cuarto; nos dijeron una hora, una hora y media; te aviso, gracias por cuidar a Bauti. Cuando corta, el llanto ya se transformó en risa. Ella saca los pañales del bolso que le entregó Sebi, lleva al nene a su cama y lo cambia mientras Cami lo entretiene mostrándole un librito. El nene empieza a restregarse los ojos. ¿Si le ponemos dibujitos en la tele? le pregunta Camila en voz baja. Ella accede, aunque siempre odió la televisión como chupete, hasta con Zoe. Van hasta el living. Ella se ubica en el sillón, acomoda al nene en su falda y lo mece mientras Mickey y Minnie hacen de las suyas. Bauti se pone el dedo en la boca; los ojitos se le van cerrando. Cuando por fin se queda dormido ella lo lleva a su cama. ¿Yo también puedo dormir con vos? pregunta Cami. Deja a los dos chicos acostados y vuelve a llamar a su hijo. Ya es la una. Sin novedad todavía; no me gusta nada, ma, estoy asustado. ¿Querés que vaya para allá?, Camila se puede quedar con Bauti y además puedo pedirles a Fernanda o a Candela que vengan. No, prefiero que te quedes con el nene, vos ya criaste cuatro, cinco en realidad. Va hasta el dormitorio. Ambos duermen, abrazados. Las dos. Las tres. Está por llamar cuando suena su celular. Por suerte lo dejó bajito. Se levanta y va hasta el pasillo. ¿Qué pasó? Peritonitis, está muy mal; la llevaron a terapia intensiva; ahí se acerca un médico, corto. ¿Quién será mejor?, ¿Fernanda o Candela? Fer está más lejos, pero Candela tiene a la nena. Media hora después llegan Fernanda y Manuel. Ella agarra la cartera y corre hacia el coche.

6 comentarios:

  1. Es que la verdadera vida hace con uno lo que quiere...

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  2. Pobre Claudia, no termina nunca de tener sobresaltos, pero ella es fuerte y puede con todo, aunque a veces sienta que no puede más.

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    Respuestas
    1. Cuanto más se tiene, más posibilidad de tener problemas, también

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