miércoles, 29 de mayo de 2024

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Mientras hilvana una blusa, escucha la radio. Su gran compañera. Hundieron el General Belgrano. Cuando se enteró del desembarco lo primero que pensó fue en Sebastián. Qué suerte que todavía es chico. Al hijo de la almacenera lo convocaron. Y a Juancito, el sobrino de Gloria, también. Pobres pibes. En medio de la guerra sin comerla ni beberla. Por suerte pudieron rescatar más de quinientos soldados. Prefiere no pensar en los que quedaron bajo el mar. La mayoría conscriptos. Hace rato que ella aprendió que la muerte no respeta las edades. Trata de recordar la última vez que pensó en Alberto. Porque si ella no lo piensa se morirá del todo. Da un respingo. Otra vez se pinchó. Costurera sin dedal… Es que le gusta tocar las telas. Algunas suaves, otras rugosas. De pronto sonríe, aliviada; sí, se acordó. Ayer le dijo a Sebastián cada vez estás más parecido a tu papá. Por la manera de caminar se lo dijo. Es increíble, tenía cinco años cuando se murió el padre. A lo mejor piensa que si lo lleva en sus pasos de algún modo lo tiene. Qué bien, rescataron otra balsa. Levanta la blusa. Esa seda es preciosa. La acaricia. Rita viene a mostrarle cómo quedaron los ojales del vestido. Muy bien, tiene que reconocer, Aprendió un montón. Mañana comienza una chica nueva, la piba del departamento 1. Cero experiencia, pero absoluta cercanía. Nada de problemas con el colectivo. Al menos podrá enhebrarles las agujas.

 

Se acuesta, agotada pero inquieta. Fernanda, lo que nunca, la llamó mil veces. No se podía dormir. De eso sí leyó en el libro. Por eso le tuvo tanta paciencia. A veces piensa que es demasiado para ella. Le dan ganas de cerrar la puerta y mandarse a mudar. Todavía no tiene treinta años (ahora sí nos damos cuenta de que los considera pocos) y se siente como de mil. Hace ya cuatro años que está sola de hombre. Arriesgaría que no volverá a haber espacio para hombres en su vida. Bonito regalo una viuda con tres hijos. Además, no estaría dispuesta a arriesgar su libertad. Porque ahora, a pesar de la atadura de los chicos, es libre por dentro. Antes no. Primero su padre, después Alberto. Ahora es ella la que decide. Y eso no tiene precio. Se levanta el camisón y recorre su cuerpo con las manos.

 

Está marcando con tiza el molde de una pollera. Fernanda, sentada en el piso, dobla los retacitos que ella le va dando y los pone en una canasta que ella le preparó para eso. Porque a la nena le encanta jugar en el taller mientras sus hermanos están en la escuela. Ella va solo por la mañana. Ya en preescolar la benjamina. Es la más pegada a ella, la más cariñosa. Todos dicen que se le parece. ¿Saldrá modista la pequeñita? Le cuesta verla crecer. Es su bebé. Pobre gorda, cuántas veces lloró abrazada a ella. Antes. Por suerte antes, antes de que se tenga memoria. Cree que es la que menos sufrió la muerte del padre. Recuerda el libro Escuela para padres y agita levemente la cabeza. Que digan lo que quieran, para ella ni se dio bien cuenta. Interrumpe el traqueteo de la máquina. Música militar en la radio. Cadena nacional. El Estado Mayor Conjunto en relación con los hechos que llevaron a la decisión de cesar el fuego… Le pide a la nena que interrumpa su parloteo. La alza. Necesita sentirla contra sí. Escucha con atención. Gracias a Dios dice aunque no sabe a quién se lo dice. Ni bien termina el comunicado baja corriendo aún con la nena cargada y toca el timbre de Gloria. Ambas mujeres, llorando, se abrazan. Ojalá que a Juancito no le haya pasado nada. Un amor de pibe, lo conoce de chiquito. No hay isla que merezca una vida. Ni siquiera un continente. Porque ella sabe bien el costo para los demás de una vida perdida.

6 comentarios:

  1. Un momento muy muy triste de nuestra vida. Como si lo estuviera viviendo 😞

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    1. Qué año! Me enteré que estaba embarazada el dí en que empezó la guerra y terminó el día que me casé. Cómo olvidarse de esa época terrible.

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  2. Que fuerte es recordar esos momentos que solo sirvieron para llevarse a la tumba a tantos jóvenes inocentes, y la modista que no suelta su libertad.

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  3. Lindo paralelismo el de ella cosiendo con la beba mientras se van entremezclando en su sentir las noticias de la radio.

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    1. Siempre lo importante acontece mientras lo cotidiano sigue sucediendo.

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